“Mentiras y Gordas”, estrenada el pasado viernes día 27 de Marzo, es la última dirección de Alfonso Albacete y David Menke, en la se mezclan los sentimientos con el sexo y las drogas.La película, rodada en Alicante y los estudios de Ciudad de la Luz, está protagonizada por algunos de los personajes más conocidos de la pequeña pantalla como Hugo Silva y Mario Casas (Los hombres de Paco), Ana Polvorosa (Aída), Alejo Sauras (Los Serrano), Ana de Armas y Yon González (El Internado). Aunque también encontramos a Maxi Iglesias, Marieta Orozco, Duna Jové y Miriam Giovanelli, según informa yahoo en su página de noticias.
Además, el film, de cuatro años de preparativos y una complicada financiación, cuenta con un guión de Ángeles González Sinde, la actual presidenta de la Academia.

Realiza una mirada hacia la juventud de la sociedad actual, propensa a recibir gran cantidad de críticas, ya que el sexo, las drogas y las fiestas al llegar el verano son las principales ocupaciones y preocupaciones de los protagonistas de la película. Sin embargo, Miriam Giovanelli, la ha defendido en una rueda de prensa sobre la película diciendo que “no hay que ver aquí un reflejo de toda juventud de nuestro país, porque hay gente que sale y gente, gente que se comporta como los personajes de esta cinta y gente que no”.
En ella encontramos “promesas rotas, sueños que no se cumplen, y cómo no, la soledad”, nos explica Elmundo.es. Y aunque la idea inicial era hacer una comedia, finalmente se convirtió en un drama.
CRÍTICA PERSONAL
Cuando leí el argumento de la película me pareció interesante. Sin embargo, al ver el reparto ya me estaba dando una pista de lo que seguramente sería: una película sin ningún tipo de argumento para niñas de 15 años, las cuales pueden disfrutar de los actores guapetes de moda en las series televisivas, y desde mi punto de vista así fue.
Se trata de una película con un argumento banal y con unos diálogos absurdos, que aburren desde el primer momento. Los protagonistas como he dicho antes, a cual peor. Simplemente son “famosillos” que saben que con hacer un desnudo, conseguirán llenar las butacas de los cines de un público adolescente y femenino. Por no hablar de interpretación forzada de estos. Sin embargo, hay que reseñar a Ana Polvorosa, la única que merecía la pena y que demuestra ser una gran actriz, e incluso a Hugo Silva.
Por otro lado, el retrato que realiza de la juventud, ya cansa. Creo que todos los jóvenes estamos artos de que se nos tache de drogadictos, de practicar sexo con cualquiera o de camellos. Y por mucho que Ana de Armas trate de defenderlo diciendo: “en esta película no intentamos generalizar (…) sólo es la historia de un determinado grupo de jóvenes”, no tiene justificación.













"Lo vi por primera vez en una tienda llamada Lilys hace ocho años y me dije a mí misma que algún día volvería a por él; lo volví a ver la semana pasada, tiene 60 años, seguía allí y me quedaba bien, así que pensé que era buena señal" confensaba la actriz.